Un año más se acercan las navidades y los más pequeños tienen que escribir esa ansiada carta a lo Reyes Magos y/o Papa Noel. Por eso desde Psicomentis os queremos dar algunas recomendaciones para que la carta no acabe siendo una lista interminable de juguetes, en la que cada año haya más regalos; convirtiéndola en una carta con valores. Para ello, iremos analizando paso a paso el formato de estas cartas.

Para que estas cartas les ayuden a aprender, las debemos realizar con los peques de la casa, nosotros somos el modelo de comportamiento que imitan, por lo que leerles nuestra carta en la que no solo se pidan cosas materiales es un buen comienzo.

Cuando ellos comiencen con su carta, dejemos de lado la introducción de siempre “Queridos Reyes Magos (Papá Noel): este año he sido muy bueno…” Y pidamos que digan acciones concretas que han realizado bien durante el año. “Queridos Reyes Magos (Papá Noel): este año he tenido mi cuarto recogido después de jugar, he hecho los deberes…” Con esto aumentaremos el autoestima y sentido de eficacia de nuestros hijos, reforzando aquellas cosas que hacen bien. Además, les ayudará a reflexionar sobre como se han portado en el año.

En lo que se refiere a las peticiones sería positivo para ellos y para nosotros, no llenarnos de regalos que se dejan de usar a los dos días y que realmente no necesitamos. Algunas de las recomendaciones que podemos seguir son:

  • Poner un límite de juguetes. Tendremos en cuenta los regalos que pueden tener en otras casas de la familia. Además, es importante hacerles entender que no siempre van a traer todo lo que hemos pedido. Con esta parte podemos trabajar la generosidad y la igualdad, haciendo entender a nuestros hijos que hay más niños que tienen que tener regalos de los Reyes o Papá Noel.
  • Podemos pedir que expliquen a los reyes y papá Noel, cuál va a ser el uso de estos juguetes y con quién se van a utilizar, de esta manera tendrán que meditar sobre el uso que dan a las cosas y ver si realmente va a ser un juguete para tiempo.
  • Debemos invitar a los más pequeños a que las peticiones sean variadas, con juguetes de diferentes tipos (interactivos, juegos de mesa, juegos para la calle). Además, pedir cosas no materiales como experiencias en familia o tiempo juntos. Podemos decirles que pidan algo que deseen, algo que necesiten y algo para llevar.
  • ¡Ojo con la publicidad! Intentemos hacer la carta sin la tele encendida o estímulos que puedan llevar a que nuestros hijos pidan cosas que no van a usar.
  • En el caso de que se pidan aparatos electrónicos (teléfonos, consolas…), marquemos con ellos en ese momento las normas de uso, para que sepan cuáles van a ser los límites.
  • Todos los años debe aparecer un libro en la lista de regalos, este puede estar fuera del límite que hemos establecido.
  • Por último, que incluyan algo para el resto de la familia, no tiene que ser algo material, pero así trabajaremos con ellos la generosidad y sabremos que carencias ven en nosotros (más paciencia para mamá cuando llega de trabajo, salud para el abuelo, más horas de juego con los primos…)

Para finalizar, podemos escribir aquellos propósitos que nos planteamos para el año que viene (ducharme solo, pedir las cosas por favor). Es importante que estos propósitos se los marquen ellos mismos para que estén comprometidos con ellos y se lleguen a cumplir.

Por último, cuidado con las amenazas de no tener regalos por portarse mal. Lo que no hemos conseguido en un año no lo vamos a conseguir en tres semanas.

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